"Érase una vez un niño, rubiajo, flacucho y con
mirada viva y reflexiva al que, como a todos los niños de su época, le gustaba
jugar a los juegos reunidos Geyper, a guerrear con los tanques de
plástico, a conquistar galeones fantasmas con pistolas piratas fabricadas
con papel del diario "Ya", y a reponer fuerzas a base de boniatos y
batatas asados con todo cariño por su abuela Jacinta en la lumbre de carbón,
mientras Juan y Concha, sus padres, se esforzaban minuto a minuto por sacar
adelante una España en la que no había nada, absolutamente nada..."
Esto podría ser el
principio de una biografía, pero aún es demasiado pronto para sacarla a la
luz. Quedan muchas páginas en espera de ser escritas. Así que, para poder
reunir el material necesario, vamos a apoyar a Luis Miguel (Román)
en su hermosa e incipiente aventura literaria...
Claro que, después de lo acaecido la tarde del 31 de mayo en la Feria del Libro de Madrid, creo que procede añadir algunos párrafos más a los ya publicados. La vida se va forjando, así, poquito a poco. De la misma manera, la biografía literaria de Luis Miguel Morales ha emprendido un camino basado en la constancia, la tenacidad, la franqueza y, por supuesto, todas aquellas cualidades humanas y artísticas que l@s lector@s buscan detrás de una imagen publicitaria.
CONTINUAMOS ESCRIBIENDO ESTA HERMOSA AVENTURA...
"Han pasado
los años. Se han sucedido muchas españas, con Mayúsculas y con minúsculas. Hemos
caminado por toda la escala de colores y de valores. De las palabras selladas, aprisionadas
dentro de unas bocas que se morían de ganas de escupirlas a la cara de los
cuatro puntos cardinales, se ha logrado llegar a que los distintos verbos no se
conjuguen solo en el modo imperativo. La
niñez de los juegos reunidos ha dado paso a la madurez de las reuniones en
torno a una mesa sembrada de teclas, pantallas de ordenador y pilas de
cuadernos emborronados con esbozos de sentimientos.
Luis Miguel, se encontró un
día con alguien que le introdujo, como por casualidad, en el universo de la
blogosfera: Román. Ambos parieron a Julio. Lo siento por los científicos pero
en este caso, en particular, no existe explicación fisiológica por la que se originó la fecundación del nuevo ser. En el mundo de las emociones, del arte, de la
creatividad, las criaturas nacen, viven, se reproducen y mueren sin el sentido
de la lógica, del razonamiento. Al unísono, con trabajo, esfuerzo, aprendizaje,
imaginación y unas ganas tremendas de comerse el mundo, este trío de
aventureros se ha ido abriendo paso en el arduo entramado de dar a conocer sus ensoñaciones
y aventuras a través de ese instrumento mágico, fascinante y seductor llamado
libro.
Y en su Feria de Madrid se instaló nuestro protagonista una calurosa tarde. Calurosa en todos los sentidos porque quienes allí estuvieron no dejaron de percibir, en las tres horas y media que duró el acontecimiento, el fervor y el entusiasmo con el que los viandantes y visitantes de la caseta 126 agasajaron a "La sombra de las horas" y a su creador..."