ojos

jueves, 20 de febrero de 2014

ESTALLIDO

Kiev. 11:30 de la mañana: "Un hombre de 55 años fue hallado este lunes colgado en lo que queda de un inmenso árbol de Navidad en la plaza de la Independencia de Kiev, epicentro de la ..." Hojeo la prensa del día, mientras aguardo que me reciba mi cirujano estético. Un ligero hedor se ha esparcido de repente por la salita de espera. Sangre, humaredas, corazones estallados, armas de combate, caos, violencia, hileras de camillas espectadoras inertes de la tragicomedia, se agolpan delante de la puerta de entrada a la consulta: "Algunos de los fallecidos han muerto por heridas propias de disparos de francotiradores..." ¡Qué barbaridad! Si es que deberían liquidarse unos a otros, así nos ahorrarían el sufrimiento a los que pretendemos vivir como personas de orden. A mi lado, la señora de pelo caoba, gafas ojos de búho, y piel alisada hasta límites inverosímiles, afirma con la cabeza. Ya no puede una ni leer el periódico a gusto, exclama, al tiempo que una mueca de desaprobación le rasga la mejilla de lado a lado. ¡Nuestro Caudillo tendría que resucitar! Disculpe, le digo, por suerte, esto ocurre a casi tres mil kilómetros de aquí... Ah, bueno, entonces que se maten entre ellos y aquí paz y después, gloria. "Los muertos y heridos se han producido junto a la plaza de la Independencia. Todos han muerto por herida de odio". 

5 comentarios:

trimbolera dijo...

No hay peor herida que la del odio, no se cura nunca.

Luis Miguel Morales Peinado dijo...

Odio e ignorancia. Estas no las rescatamos de nuestro tomo, hermana.
Muases.

moderato_Dos_josef dijo...

Esto ocurre demasiado cerca de aquí.
El otro día aquí, territorio de España, quince muertos. Presumiblemente porque la policía en lugar de dejar llegar a tierra a los inmigranftes africanos, que además no sabían nadar, e iban agarrados aflotadores, chalupas y algunos portando chalecos salvavidas, al sentir los disparos de fogueo y ver las pelotas de goma impactando a milímetros de ellos, sufrieron un ataque de pánico. Consecuencia: se desprendieron de sus salvavidas e intentaron alejarse nadando pero... lástima. En su aterrada huida se les olvidó que no sabían nadar y perecieron ahogados...
La culpa ¿de quién? Nuestro gobierno dice que no tiraban a dar pero... causaron tal desbarajuste que sucedió lo peor...
Y ahora lo de Ucrania, y después qué más vendrá.
Terrible lo que está sucediendo estos días en el mundo.

En fin. Me presento. Soy José y tengo un blog de relatos.
Me ha gustado mucho llegar a tu blog, Koncha.
De modo que volveré por aquí.
Un fuerte abrazo.
Te sigo...
José

Margari dijo...

Pretender vivir como personas de orden... ¿O preferir vivir de espaldas al mundo? Como dice tu hermano, odio e ignorancia, qué daño hacen al mundo...
Besotes!!!

Jara dijo...

Un día y otro y otro más las noticias están llenas de imágenes e historias tremendas. A fuerza de verlo de forma constante corremos de riesgo de "acostumbrarnos", de perder la capacidad de indignarnos ante ellas. Más si creemos estar "a salvo", si pensamos que eso no es cosa nuestra.
Es necesario que no perdamos de vista el drama de esas historias, el horror de cada guerra, ocurra donde ocurra.

Besos