ojos

jueves, 2 de julio de 2015

PRETÉRITO INDEFINIDO


PRETÉRITO INDEFINIDO

Ayer desperté
con una rara sensación entre los dientes.
La boca me sabía a esparto,
rancio y viscoso,
a pegamento, a herrumbre.
Mi boca en el espejo
me devolvía la de un esperpento
ya olvidado.
Mis labios habían desaparecido.
Y mi lengua era amarga gelatina.
Ni glotis, ni epiglotis, pertenecían
a mi cavidad bucal.
Quise pronunciar una palabra
al menos,
una palabra que dejara constancia
de la imposibilidad de pronunciarla.
Quise desamordazar el pensamiento
pero las tijeras
se habían escapado en el camión de la basura.
Menos mal que me queda la rabia,
que me queda lo escrito,
que me queda la pequeña posibilidad
de que todo esto
solo sea una pesadilla en la madrugada.

1 comentario:

trimbolera dijo...

Por eso escribimos Koncha, porque a veces tenemos la boca tan seca y amargada que no salen las palabras. Besicos.