ojos

martes, 19 de noviembre de 2013

LUCIÉRNAGAS

"La luz de la luciérnaga es por lo general intermitente, y brilla de un modo específico en cada especie. Cada forma de brillar es una señal óptica que ayuda a las luciérnagas a encontrar posibles parejas."
 
 
 
 
 




Apago la luz, cierro con fuerza los ojos y evoco la niña que fui. Aquella cabaña en el bosque. Las pupilas fosforescentes detrás de los castaños o de los abetos. ¡El hombre del saco, que viene el hombre del saco! Jugábamos a ser magos en la medianoche y despertábamos envueltos por la neblina, tiritando de frío y con la decepción apretándonos el pecho. Así, un otoño tras otro, se fueron desvaneciendo las incertidumbres. Inés y los demás no supieron ponerle parches a la luna, y yo, aunque necesito envolverme de lluvia cada madrugada, he borrado demasiado rápido el olor de las luciérnagas.

4 comentarios:

Margari dijo...

Nostalgia, añoranza... Un precioso relato, que transmite mucho en tan pocas palabras.
Besotes!!!

Jara dijo...

El tiempo es implacable con la magia, con la inocencia, la imaginación desbordante acaba encauzada en límites más o menos estrechos, pero si conseguimos mantenerla la luz de las luciérnagas nos contará historias nuevas y excitantes.

Besos



Lídia Montiel dijo...

Que bonito Koncha, vale la pena recordar estos momentos, sigue escribiendo sobre la luz de las luciérnagas.
Un beso y un ronroneo a Kafeto de parte de Luna.

Luis Miguel Morales Peinado dijo...

La luz de las luciérnagas nunca desaparecerá de Desde Vallekas, hermana. Nació sin interruptor.
Muases...