ojos

martes, 6 de marzo de 2012

POETAS ANDALUCES

Esta joya fue tallada por Rafael Alberti en 1950.



¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora? 
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre, ¿pero dónde los hombres?
con ojos de hombre miran, ¿pero dónde los hombres?
con pecho de hombre sienten, ¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan parece que están solos.
Miran, y cuando miran parece que están solos.
Sienten, y cuando sienten parecen que están solos.

¿Es que ya Andalucía se ha quedado sin nadie?
¿Es que acaso en los montes andaluces no hay nadie?
¿Que en los mares y campos andaluces no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quién mire al corazón sin muros del poeta?
¿Tantas cosas han muerto que no hay más que el poeta?

Cantad alto. Oireis que oyen otros oídos.
Mirad alto. Veréis que miran otros ojos.
Latid alto. Sabréis que palpita otra sangre.

No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo.
encerrado. Su canto asciende a más profundo
cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres. 


14 comentarios:

Carmen dijo...

Maravilloso!!! Gracias por recordárnoslo.
Besos,

Pedro Luis López Pérez dijo...

¡Pedazo de Poema! Gran Alberti.
¡Que sensibilidad!¡Que Profundidad!
Una Entrada sublime, Concha.
Un abrazo y un arrumaco para mi gatín y una caricia para Asterix.

KONCHA MORALES dijo...

Gracias a ti por leerlo, Carmen. Un beso.

Pedro, estoy de acuerdo contigo. Además creo que se podría haber escrito en estos días perfectamente. Un beso para ti y ronroneos y guaus para tus "niños".

LA VIEJA ENCINA dijo...

Entre Alberti y tu habeis logrado conmoverme esta noche.Hacia tiempo que no lo escuchaba,me he puesto los auriculares para aislarme de todo y ha sido un momentazo. Gracias Koncha, siempre disfruto cuando paso por aqui, besitos.

KONCHA MORALES dijo...

Gracias a ti, Silvia. Cada vez que me hacéis un comentario de este tipo engordo, y engordo, y engordo... Uff, me voy a salir del blog de un momento a otro. Desconectar de vez en cuando, a través de los versos y la música de estos genios, nos da la energía vital tan necesaria para moverse en estos tiempos tan prosaicos, ellos. Un besazo.

Margaramon dijo...

Precioso!! Gracias por estos versos y por los videos que me han encantado.
Besos

KONCHA MORALES dijo...

Me alegra haber acertado con esta joya. Un beso, Marga.

Victoria dijo...

Gracias por traer este poema tan bello de Rafael Alberti. Un saludo

KONCHA MORALES dijo...

Te agradezco yo, Victoria, tu visita a este rincón. Y tu comentario. Un beso.

ROMÁN dijo...

Cantad alto. Oiréis que oyen otros oídos.

Creo que deberíamos de tomar nota unos cuantos billones de personas... ¿Verdad, hermana?
Muases no resignados.

Paloma dijo...

Que bien traído este poema de Alberti, Koncha. Que bien podríamos aplicárnoslo ahora mismo. Nos hemos acomodado en un simulacro de "estado del bienestar", cuando en realidad estamos caminando sobre la cuerda floja y cualquier día de estos como no nos despertemos y empecemos a cantar bien alto y todos juntos como nos aconseja Alberti nos vamos a dar un batacazo.
Un poema precioso y una canción que escucho de vez en cuando con mucho gusto.
Besos

KONCHA MORALES dijo...

Bien decís, hermano y Paloma, este poema parece recién sacado del horno porque canta a tantas cosas que han muerto, que se necesita que todo el mundo se sienta "poeta" y "cante bien alto"... aunque los que deben escuchar llevan tapones de metacrilato pegados en los oídos. Besazo doble.

Margari dijo...

Uno de mis poemas favoritos de Alberti. Y la canción hacía años que no la escuchaba. Me ha traído de recuerdos.
Y te puedes creer que siendo de Cádiz, de El Puerto de Santa María para ser más precisa, conocí a este autor en mi primer viaje a Madrid en el Museo del Prado... Aunque bien pensado es hasta lógico, que mucho tiempo pasaba nuestro poeta en ese lugar. Le encantaba perderse por ahí.
Besotes!!!

KONCHA MORALES dijo...

Claro que me lo creo. Yo visité el susodicho Museo del Prado con veintitantos años, fíjate. Si es que muchas veces conocemos mejor la casa del vecino que la nuestra... Besazo.